CaliComoVamos – El Espacio Publico y El Mio
Publicado Por: admin el 26 Jun 2008 bajo Informes • Un Comentario
Arabella Rodríguez Velasco nos envía el siguiente mensaje:
El programa Cali Cómo Vamos y el CITCE de la Universidad del Valle presentan para su consideración una reflexión conjunta sobre la relación entre el MIO y el Espacio Público, con el cual invitamos a preguntarnos por la situación en que se encuentra esta relación y sus perspectivas.
De antemano agradecemos la atención que le puedan brindar al artículo y recibimos los comentarios con que deseen retroalimentar esta reflexión, los cuales pueden ser enviados al correo: calicomovamos1@yahoo.com; al telefax 6534406, o a la Avenida 6 Norte Nº 17-92, Oficina 705, Edificio Plaza Versalles.
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EL M.I.O. Y EL ESPACIO PÚBLICO
El programa Cali Como Vamos en asocio con el CITCE de la Universidad del Valle
presentan a consideración de la ciudadanía un artículo denominado ¨ El M.I.O y el
espacio público ¨ con el cual estamos invitando a analizar el estado actual en que se
encuentra esta relación, sus causas y efectos.
1. PLANTEAMIENTO CENTRAL:
Un sistema integrado de transporte masivo, cuyo componente central son los buses
articulados (MIO), no debe ser visto solo como un proyecto de movilidad urbana, sino
también como un proyecto estratégico para el mejoramiento del ESPACIO PÚBLICO.
2. CONCEPTOS BÁSICOS
El espacio público según el artículo 7 del Decreto 1504 de 1998 es definido como el
elemento articulador y estructurante fundamental del espacio en la ciudad, se clasifica
según características formales, espaciales y funcionales y su área efectiva se mide en
términos de plazas, parques y zonas verdes entre otros.
Existen seis (6) sistemas estructurantes del territorio, y según como lo define la ley
388, estos se relacionan entre sí a partir de su confluencia en el ESPACIO PÚBLICO y
son: Sistema Vial y de Transportes, Sistema de Equipamientos Urbanos, Sistema de
Servicios Domiciliarios, Sistema de Patrimonio Urbano y Arquitectónico, Sistema
Ambiental y por último el Sistema de Espacio público propiamente dicho. Por tanto,
un proyecto que sea considerado estructurante del territorio debe contemplar y
articular elementos provenientes de estos seis sistemas.
El Plan especial del espacio público y equipamientos colectivos de Cali elaborado en
el 2002 por Planeación Municipal estimó que el espacio público promedio por
habitante equivalía a 3,8 m2 y según la ley debería ser de 15 m2 por habitante al
termino de la vigencia de 10 años que están estipulados para los planes de
ordenamiento territorial.
Pese a esta disposición, en Cali no se han realizado obras específicas para
incrementar el espacio público efectivo; las únicas intervenciones realizadas se han
limitado hasta el momento, al proceso de construcción de infraestructura vial exclusiva
para los buses articulados, mediante la habilitación de calzadas vehiculares llamadas
“solobus” con sus respectivas estaciones.
No obstante, para que la construcción del MIO además de mejorar la movilidad
contribuya a incrementar el espacio público, debe ir acompañada de más puentes y
túneles peatonales y de mejores andenes y separadores. Sin embargo, este aspecto
también fue restringido como se estipula en la carta enviada el 31 de agosto del 2002
por el entonces director de Planeación Nacional, Santiago Montenegro, al doctor
Jaime Córdoba quien en dicha época ocupaba el cargo de presidente de Metrocali, en
la cual se establece muy claramente que las inversiones en obras deben concentrarse
de manera exclusiva en el componente técnico del sistema, es decir en las calzadas y
estaciones, evitando elementos “ornamentales”.
Esto explica porqué las obras de apariencia ornamental, se han reducido a arreglar el
Parque de los Estudiantes o de Santa Librada y a crear una plazoleta al oriente del
templo de San Juan Bosco. En definitiva, el proceso de construcción e implementación
del M.I.O. se ha quedado corto en las externalidades que se tenían previstas generar
sobre el espacio público en Cali.
3. EL M.I.O Y EL ORDENAMIENTO URBANO
La gran importancia que tiene el M.I.O. en la ciudad radica, en que se constituye en
una alternativa de movilidad, frente al anárquico, contaminante e ineficiente sistema de
transporte público que tiene actualmente la ciudad.
Todo sistema de transporte de pasajeros, resulta incompleto, si no se desarrolla de
manera simultánea una clara estructura de espacio público básico peatonal. Y este es
uno de los grandes ausentes de la construcción del proyecto del M.I.O. Valga para ello
ilustrar el caso de la Comuna 18 donde sus 110.000 habitantes dependen
exclusivamente de la Calle 5 para conectarse con los más elementales servicios de la
ciudad, lo cual hacen a través de las carreras 68, 70, 72, 80 y 94, en ninguna de las
cuales existen andenes que atiendan adecuadamente los volúmenes de
desplazamientos peatonales esperados.
Sin embargo, no se puede desconocer que desde 1971 con la realización de los
Juegos Panamericanos, no se realizaba en Cali una inversión comparable a la del
M.I.O. pues además de la crisis fiscal de la administración municipal que ya de por si
ha tenido limitada la inversión, no se han ejecutado otros proyectos que transformen el
territorio de la ciudad. Es por ello que el MIO adquiere tanta relevancia, ya que
además de ser el proyecto de inversión pública más importante de las últimas
décadas, se constituirá en un cambio sustancial para la movilidad urbana de la ciudad
en relación con lo que hoy se tiene disponible.
Adicionalmente, la ciudad recibirá externalidades positivas en términos de calidad del
aire, pues a cambio de las 57 rutas de buses que transitan por la carrera 100 y calle 5
en la Comuna 17 (frente a Unicentro) se va a contar con un solo sistema de buses
articulados que las suplirá con mayor eficiencia, igual que sucederá cuando se
supriman las 92 rutas actuales que transitan por la Avenida de Las Américas a cambio
del sistema del MIO.
Pese a estos favorables efectos, no deja de ser preocupante la calidad de las obras
que se están ejecutando en el MIO, no solo por las restricciones que le hicieron a las
obras complementarias consideradas de carácter ornamental sino también porque el
número requerido de estaciones de cabecera, terminales intermedias, patios y talleres
que debe llevar el sistema, no están construidas en la actualidad y probablemente
tengan dificultades para estar listas cuando se venza el plazo límite de las obras.
De otro lado, en muchas ciudades del mundo donde circulan buses articulados, estos
circulan sobre losas que reemplazaron el asfalto existente, evitándose así la
construcción de andenes de abordaje a 90 centímetros de altura sobre el nivel original
de la vía, situación que en nuestro caso ocurre de manera evidente en las calles 13,
15 y 5 donde por presunta economía de costos, no se demolieron los pavimentos
existentes, colocando por encima las losas y carpetas asfálticas nuevas, dejando así
los anteriores andenes a un nivel más bajo, con el inconveniente adicional de que
cuando llueve, por desnivel se generan canales abiertos de aguas lluvias, en
detrimento de la calidad de vida de los peatones que, a su vez son, los usuarios del
sistema.
4. LOS PROBLEMAS DE FONDO.
Los problemas de construcción del M.I.O. ponen a flote las deficiencias estructurales
del Municipio de Cali para afrontar un proyecto de tal magnitud, no sólo dentro de sus
características técnicas particulares, sino también de las limitaciones que se tienen
para articular al M.I.O un plan conjunto y coherente de intervención integral del
espacio urbano influenciado directamente por la implantación del sistema de
transportes.
Varios factores explican estas deficiencias. El más inmediato, es el de la crisis fiscal
del municipio, que le ha impedido al Municipio tener una intervención mas fuerte en el
proyecto, le siguen los problemas de coordinación que han caracterizado al proyecto,
pues a partir de la expedición del Documento CONPES 3166 de mayo de 2002, que
establece los términos técnicos y urbanísticos básicos del M.I.O. la Alcaldía considera
que Metrocali debe hacerse cargo de las obras urbanas complementarias al M.I.O. Por
su parte Metrocali, trata de evitar la mayor cantidad de obras que no considere
absolutamente indispensables para poner a funcionar el sistema de buses articulados.
Lo cierto es que independientemente de a quien corresponda esta responsabilidad, el
M.I.O., es un proyecto que debe articular otras iniciativas que permitan lograr la
construcción de espacio público digno, suficiente y tentador para la ciudad. Por tanto,
es deber de los planes de renovación urbana proyectar y ejecutar obras
complementarias que superen las restricciones que tienen el M.I.O en cuanto a
ampliación del espacio publico se refiere.
Adicionalmente el Sistema Integrado de Transporte Masivo (SITM) debe ser entendido
como la articulación de diferentes modalidades de transporte, con tecnologías limpias,
que además del M.I.O con sus buses articulados, padrones y alimentadores, debe
contemplar los proyectos del MIO Cable y el tren de cercanías e, incluso retomar la
iniciativa de contar con embarcaciones rápidas que naveguen a lo largo del río Cauca
como alternativa para una mayor integración de los municipios ribereños con Cali. Por
ello, hasta tanto no entren en funcionamiento estas otras alternativas no se podrá
hablar en la práctica del SITM y no se desarrollara todo el potencial de movilización
que tienen el sistema.
5. ESTADO DE LAS OBRAS EJECUTADAS
Las obras ya ejecutadas al 31 de mayo de 2008, al no tener el uso para el que fueron
realizadas, es decir para el funcionamiento del MIO, quedan al garete, ya que
mientras no operen, no se realizaran labores de mantenimiento, pues los recursos
disponibles están concentrados en los pagos o en la realización de las obras
pendientes, y mientras no se generen ingresos por operación, no se dispondrá de
recursos adicionales que permitan realizar el mantenimiento requerido.
Esto explica en buena parte los crecientes señales de deterioro y descuido que han
comenzado a mostrar los espacios urbanos que han sido intervenidos; por ejemplo, la
inversión realizada en las plantas ornamentales sembradas en los separadores viales
y en aquellas zonas de jardín que se han adecuado cerca de las estaciones ya
construidas, están mostrando un deterioro acelerado, que obedece a la falta de
mantenimiento de jardinería y al constante pisoteo de las zonas verdes de los
separadores viales para efectos de cruzar las calles, lo cual pone en evidencia que no
solo hacen falta instalar mas puentes peatonales sobre los corredores viales ya
adecuados con las obras del M.I.O, sino que los separadores viales deben contemplar
áreas demarcadas de cruce, especialmente en los puntos de mayor transito de
peatones a fin de minimizar el pisoteo indiscriminado de las zonas verdes.
De continuar esta situación, se tendrá como resultado la pérdida de la inversión
realizada en los jardines de los separadores viales y se pondrá en evidencia una vez
mas, los problemas que han caracterizado este proyecto no solo en sus etapas de
planificación y ejecución, sino también en la fase de mantenimiento y administración.
De otro lado, es claro que un proyecto la naturaleza del M.I.O requiere de un
programa de cultura ciudadana en torno al cuidado de sus obras que despierte no solo
entre los ciudadanos sino también entre las instituciones la necesidad de querer lo
nuestro, lo que es de todos, iniciativa que esta en mora de realizarse, pues aun
cuando no ha entrado en funcionamiento el M.I.O ya existe una parte de su
infraestructura con la cual los caleños (as) deben aprender a relacionarse y a cuidar.
Jerarquizando los problemas que tiene el MIO, este quizá sea el de menor
envergadura, pero su impacto sobre la imagen que muestra la ciudad, en las zonas
que se consideraban como la nueva cara de Cali, hace que nos preguntemos si somos
o no capaces como colectivo de esforzarnos por mantener y mejorar todo aquello que
le cambie positivamente la imagen a la ciudad. Igualmente hace que nos preguntemos
si esta situación no es un reflejo mas, de los problemas que se ven venir y se dejan
agravar por la falta de intervenciones oportunas y preventivas por parte de las
entidades responsables y por falta de una conciencia ciudadana frente al proyecto de
mayor relevancia para el desarrollo de la movilidad y de una mejor interacción de los
ciudadanos con el sistema de transporte y su entorno.
Aunque la Administración Municipal no puede hacerse cargo de su mantenimiento
pues la estructura del sistema general le asigna esa función a Metrocali quien debe
mantener en cabal funcionamiento la red de circulación de los vehículos y de todo el
espacio urbano usado para el efecto, si es necesario que a la Secretaría de Gobierno
a quien le corresponde velar por el adecuado uso del espacio público, tome cartas
sobre el asunto, para que en asocio con la Secretaria de Cultura y Turismo y el
Dagma desarrollen jornadas cívicas para el mantenimiento y aseo de las zonas verdes
existentes en los corredores del MIO, y para que se demarquen en las mismas,
caminos de paso por donde pueden transitar los peatones sin tener que hacer el
pisoteo de las mismas.
Estas acciones deben ir acompañadas de permanentes campañas de cultura
ciudadana orientadas al cuidado del MIO que pueda generar cambios positivos en las
actitudes y comportamiento de los caleños frente al MIO. Es importante que el
mensaje incentive el civismo, el cuidado y el sentido de pertenencia frente a este
nuevo patrimonio publico de la ciudad.
ese plan nisiquiera se ha formulado pues esta en proceso